Entradas

Yo tenía diecisiete

Imagen
Encontré un texto antiguo que quiero compartir. Me movilizó la fuerza que sentí al leerlo. Es como si cada una de las palabras respirara potencia, pero entiendo que es así como se sienten los textos que fueron creados en medios del caos. Durante el año más movido de mi vida quise gritar y no me animé. Ya ni recuerdo hacia quién escribía. Todo quedó guardado como un grito encajonado. Leámoslo juntos y escuchémoslo rugir: Quiero compartir todo lo que pienso. Las premoniciones y las palabras. Las noticias olvidadas. El querer cambiar la mentira más grande del mundo. Compartir lo poemas de colectivo, los colores de las nubes  y los ángulos perfectos para ser capturados por una cámara. Las preguntas existenciales y las respuestas esenciales. La sensación de eternidad en una mano levantada. La vulnerabilidad dentro de una ola de mar, la sabiduría del cielo y saber mirar. Para que seas la simpleza de mi enredadera, con ese color azul sereno que te caracteriza y que me hace acordar a la br...

Lugares altos y profundos

Imagen
Hace un año vi cómo un humo se fundía con el azul del cielo y vi a un humano volar. También vi un campo lleno de flores y de personas. Algunas dormidas, otras de pie. Vi aplausos y respiraciones largas que intentaban hacer bajar aquél humo que subía y se perdía lejos. Éramos muchos los observadores. De hecho, éramos más de lo que los arquitectos del lugar imaginaron. Todo lo que pisábamos parecía pequeño, hasta las escaleras de la cúpula que intentaba contenernos. Recuerdo que cuando bajé aquellos escalones, me senté en un banco porque estaba agotada. Nunca había visto a alguien volar.  Vinieron mis amigos y miramos juntos en silencio. Todo lo que podíamos hacer era mirar porque nos habíamos olvidado lo que eran las palabras. Como no sabía hablar, imaginé que el humo que veía se quedaba pegado en el cielo para hacerse nube y así poder ubicarlo en un lugar fijo como si fuese un punto de referencia. Pero el instinto de materializar la realidad no era posible ese día porque había libe...

Hay otro río

Imagen
El viento sopla y tambalea la barca con un ligero vaivén.  Cuando logro estabilizarla, clavo el remo en el agua y continúo con la travesía. Hay una voz que me dice que pelee por lo que soy. Es difícil callarla, porque no me deja tranquila. Se asemeja a un vértigo en la boca del estómago y me incita a escribir libros, diseñar proyectos, enseñar en cátedras sociales de universidades y comunicar vida desde lo particular al mundo. Existe, por otro lado, una corriente turbulenta que fluye y sentencia los tiempos de las naciones. Todos nos movemos tratando de dominar sus aguas. En su centro convergen las empresas, la proyección financiera, los cuidados básicos y materiales y, por sobre todo, el tiempo.  Muchos consiguen navegar por aquí hasta llevar lo que tienen a buen término. Algunos van en lancha o en velero; dicen que hay unos pocos cruceros, pero lo que más abundan son las pateras. Los que llegan al final del recorrido pasan sus materiales a quienes les siguen. Éstos últimos t...

Mensajes desde lejos.

Imagen
Era una mañana nublada y blanca, como todas las de esta semana. Desperté cinco minutos antes de la llamada, pero logré peinarme y conectarme a tiempo. Marce nos leyó unas frases. Supe enseguida cuál de todas ellas iban para mí, así que la anoté y la guardé para desmenuzarla acá, en vivo, con vos y con todos. Howard Hendricks dijo: “Una creencia es algo de lo cual argumentarás, una convicción es algo por lo cual morirás.” Todo lo que aprendí, lo que me dejaste por escrito, ¿es para mí una creencia sobre la que puedo argumentar o una convicción por la que puedo morir?  La respuesta vino a mi mente antes de terminar de leer la pregunta. Me encuentro presa de la argumentación sobre lo que digo que creo. Doy vueltas sobre las ideas, llamando revelación a la comprensión lógica de algo nuevo que se esconde entre el texto. Pareciera que mi razón de ser fuera la hermenéutica sin la exégesis y me conformo con mirar a la teorización a la cara todos los días. Alzo la mano al cielo con el fin ...

Vuelven a sonar sirenas

La distancia pelea por hacerse costumbre. Siempre tengo ventanas abiertas en la notebook pero las de casa están cerradas porque hace frío. Hace dos días volví a escuchar a las imponentes sirenas. Reaparecieron. Puedo oírlas cantar a diario. Su presencia significa ausencia, caída o desaparecer. Es imposible tapar su sonido. Ahora el único Ulises que queda en pie es mi abuelo materno y ruego que no tenga que enfrentarse con ninguna. Cuando las escucho, una corriente de nervios sube por mi cervical y la deja dura como piedra. El ojo tamborilero se suma a la fiesta de la preocupación. Me cansé del covid, ¿se puede decir? Desde mayo dejamos de consumir noticieros en casa. Estamos en un proceso profundo de desintoxicación de noticias. Pero igual hay que desinfectarse a diario, ¿vieron? Los expertos aconsejan lavarse el cerebro durante un minuto después de usar las redes sociales. Como uso esas redes a diario, me encuentro en la etapa más higiénica de mi vida, cerebralmente hablando. ¿Qué hac...

Envío de mariposas

En varios momentos significativos de mi vida aparecieron mariposas. Tengo esos recuerdos coleccionados en la mente como si fueran figuritas de un álbum como los que llenaba cuando estaba en primaria. No les puedo contar esos momentos pero quiero dejar aquí mi último encuentro con ellas.  Sucedió anoche, pero esta vez no se presentaron en un jardín como de costumbre, sino que vinieron a mí en sueños. Ayer soñé que estaba acá en el departamento, era de noche y mirábamos la tele con mamá. Aparté la mirada hacia un lado y me asusté porque vi un insecto largo y " patudo " en la pared. pensé que era una polilla grande. Cuando acerqué el dedo para espantarlo, abrió unas alas de color azul intenso similar a un acrílico. Sus alas tenían una textura ligera que me recordaba al aspecto del papel maché. Era una mariposa. Me incorporé para ir a buscar el móvil y sacarle fotos a este extraño ser, pero al llegar a la puerta de la cocina descubrí que había más. Conforme me detenía a observarl...

Blanco

Imagen
Si tuviera que congelar un momento que se repite de forma intermitente a lo largo de los años, elegiría las mañanas de días grises pero que en realidad son blancos. Afuera el frío pero en casa estoy calentita. Tengo la bata, la manta y el almohadón en la silla. Estoy leyendo o redactando contenido mientras tomo mate cocido. Miro hacia la ventana y entrecierro los ojos porque es de día y hay claridad. Las nubes tapan el amarillo del sol y hacen que todo lo que queda debajo se vea blanquecino. Veo cómo se mueven los árboles y desde aquí puedo adivinar su sonido. A lo lejos, como siempre, se oye alguna moto pasar y después las ruedas de los autos sobre el asfalto. Ladra algún perro vecino y las hojas se acercan a mi balcón atraídas por el viento. Acá adentro música tranquila, de esas acústicas con guitarra, piano y pandereta. Algún grupo desconocido que haga worship bonita. Canciones que pocos conocen. El celular apagado porque interrumpe y el sonido de las teclas hundirse coexiste con la...