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Transparencia

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Trato de mirar hacia afuera del café donde me encuentro. Al levantar la mirada no veo únicamente el bulevar adoquinado de Villa Urquiza, sino que además veo el cristal que se le antepone. Por el reflejo de la luz puedo ver en esa transparencia mi propia cara mirando lo que hay afuera. Con la particularidad de que, cuando me miro, veo afuera y adentro como si fueran dos planos superpuestos. Incluso me atrevo a decir que puedo ver otro plano más: el adentro del adentro. Cruzo miradas con la chica de ojos negros y como la/me conozco de memoria, sé lo que hay detrás de esos ojos. Entonces miro afuera, miro el lugar donde estoy y miro todos los proyectos y los sueños que aún no se coordinan entre sí para dar pasitos. Esos que viven en el adentro del adentro. Resumo que, tratando de mirar afuera, miro más adentro de lo que pensé cuando me dispuse a observar. Y qué complejo mirar adentro cuando se quiere mirar afuera, más si ese adentro resulta tan personal y profundo. Así es un poco ...

Palabras y ruidos delicados

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Una mujer africana, un elefante gris y un tigre de Bengala me están mirando. Entre ellos menos de un metro de distancia. De ellos hacia mí un metro aproximadamente. Gusto a chocolate y café de caramelo. Buzo en esta Argentina que se viste de exotismo.  "If you find him, tell him that I love him" suena en mis oídos. Por fuera un ruido ineludible. Solo quedan junto a mi dos individuos en el espacio compartido con los tres personajes principales. Como si correspondiesen uno para cada uno. Claramente elijo al tigre de Bengala porque fue el primero que yo vi que me vio. "Grace fills the atmosphere" mientras sólo veo suciedad. "Put all my heart to you" mientras una chica agarra el vaso que se le cayó al suelo. "Thank you" mientras algunos se van. " I know you are with me" mientras tecleo solitaria. "You will never leave me" mientras el chico con quien comparto mesa se suena los mocos. "You don`t miss a thing...

Café 1933

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Dejo sobre la mesa una copa de zumo de naranja. El momento parecería mucho más de película si tuviese una copa de vino pero creo que nunca conseguiré agarrarle el gusto. Al rededor mío mucha gente. A simple vista puedo contar unas treinta. En esta mesa yo. A mi derecha dos amigas y a mi izquierda un chico muy resfriado que me pregunta por la clave de Wi-fi y le digo que es "Cafe1933". La calma aparente en el café contrasta con la indecisión hecha carne en mí. Me relaja mentalmente estar vestida en conjunto con el lugar. Outfit negro y piel morena. El ambiente, ya les digo, paredes negras, luces cálidas, suelo blanco y mesas de madera. Miro mis manos y las veo sudorosas. Una vez aprendí que todo lo que no decimos sale y se expresa de alguna forma. Todo sale a la luz para desarmarse y volverse a armar como algo comprensible. Para entender lo que pensamos o sentimos hay que separarlo y analizarlo. Y claro, para hacer todo eso también hay que afrontar las emociones y las ...